sábado, 27 de marzo de 2010

De nacionalismos, libertadores y asesinos


No me gustan las banderas, ni los nacionalismos. En este país nuestro de países y nacionalidades destacan por encima de todas la catalana y la vasca, desde unos siglos atrás, siempre han sido los más reivindicativos por una parte de la población de esos territorios de la comunidad española, con todo el derecho a defender su identidad como tal, porque una cosa es la identidad de cada pueblo y el derecho a defender su cultura y otra muy distinta es el radicalismo excluyente y la prepotencia despreciable hacia el resto de comunidades que se utiliza para defender la propia. Mi sentimiento es la de andaluz, español, pero sin excedencias, por encima de todos los localismos me siento ciudadano del mundo y admirador de todas las culturas habidas en los cinco continentes. No podríamos marcar en la historia un punto de partida para agarrarnos al derecho de la reivindicación histórica de un territorio para defender la autodeterminación, todo lo más es defender una fecha que nos pueda interesar para el reclamo nacionalista.

No defender nuestra identidad con un nacionalismo desaforado y radical no quiere decir que nos consideremos sumisos a un régimen político, para nada, no existe un territorio en suelo español con más datos a favor para defender nuestro derecho a identidad propia que Andalucía, cuando en Europa y la mayoría de comunidades españolas, entre ellas la vasca y la catalana, vestían con taparrabos y casi en la edad de piedra, en Córdoba florecían por cientos las bibliotecas públicas y por sus calles andaban parte de los sabios más reconocidos de toda la historia de la humanidad, médicos, filósofos, astrónomos, matemáticos... Sin embargo, la idiosincrasia de este pueblo del sur de España no se debe a sumisión o dependencia económica de otros territorios, nuestro carácter como pueblo se ha labrado a golpe de culturas, y de todas de las que por aquí pasaron escogimos algo, esta condición nos ha hecho más universales, nuestro ombligo del mundo no tiene fronteras de limitación política.

Pero que desde el sur de España veamos con esta perspectiva no condiciona que las demás comunidades tengan que mirar de la misma manera, no, cada pueblo tiene su identidad y se merece el máximo respeto, todo lo contrario sería contradecirme a lo que expongo. Los nacionalismos siempre fueron excluyentes, un populismo radical que rara vez va de la mano con el respeto y mucho menos con la inteligencia, cuanto más atrasados cultural y socialmente más defensores somos de lo cercano, quizás porque se desconoce lo que hay un poco más allá de hasta donde alcanza nuestra mirada, de lo contrario no nos quedaría otro sentimiento que el de admiración y respeto por otros pueblos y pareceres, por muy pobres y limitados que nos resulten. En la mayoría de las veces el nacionalismo es utilizado como arma populista para luchar contra los opositores o intereses políticos, el ejemplo más claro es el de la Alemania de Hitler, en este caso no eran las fronteras lo que marcaba la ideología si no la pureza de la raza, al igual que el pensamiento del fundador del Partido Nacionalista Vasco, Sabino Arana, quien ya dejaba bien claro cual era su pensamiento respecto a la pureza racial de los vascos, algo que se ha demostrado como incierto, estudios recientes del ADN han demostrado que nada de especial corre por sus venas distinto a las de otros españoles. Paradójicamente, es también en Cataluña donde se están dando más casos de racismo y se alzan más voces contra los emigrantes, cuando Cataluña se hizo fuerte económicamente gracias a tantos emigrantes como dejaron sus vidas en esa tierra, entre ellos muchísimos andaluces. Pero no piensen que siento alguna fobia hacia estos dos territorios, al contrario, me resultan dos pueblos respetuosos e inteligentes, honorables y dignos, otro cantar son los que abanderan la opción del nacionalismo más radical y que sólo buscan aprovecharse de ello, no se puede creer en quien censura lo que él mismo pretende, igual de negativos son todos los nacionalismos, y a cuanto más se reducen sus fronteras menos lógicos.

Luego existen los que hacen de la violencia y la extorsión el medio más útil para convencer a los que no comulgan con sus ideas excluyentes, entonces aquí no cabe el amor a la patria si no el odio y la sinrazón contra los que no piensan como ellos. Este es el caso de ETA, que nada tiene que ver con la realidad y el sentimiento del país vasco. Desde la época de la dictadura franquista, desde 1959, existe como organización y a partir de 1968 toma las armas para luchar contra el régimen establecido en forma de atentados y nunca más las abandonó, si no mató a más inocentes fue porque no pudo, no se lo permitieron las fuerzas del orden público. Son cerca de 800 víctimas asesinadas por este grupo terrorista que utiliza al pueblo vasco y a su hipotética liberación para llevar a cabo sus salvajadas mafiosas, 800 víctimas inocentes, ciudadanos de cualquier pueblo español, niños y ancianos, mujeres y hombres, que se convirtieron en objetivo de sus indiscriminados coches bomba y de sus cobardes tiros en la nuca, por la espalda. Ya no existe la causa aceptable de luchar contra el dictador, el pueblo vasco vive en democracia y libertad desde la muerte de éste, hoy quien roba la libertad del pueblo son sus pistolas y sus bombas... por suerte cada día menos.

Sin embargo, el problema del terrorismo de ETA lo vemos ya no sólo desde España, también desde todo el mundo y especialmente desde Europa, donde cada día está más acorralada y perseguida, Francia, Portugal... Hoy esta banda terrorista y mafiosa ya no lucha por la causa romántica que utilizan los que la defienden, los vascos y su nacionalismo ha dejado el paso a la lucha y adiestramiento con otros grupos terroristas de otros continentes y al narcotráfico. Sus lazos con las FARC y la incautación de droga para traficar por parte de la policía en poder de terroristas detenidos ha puesto en evidencia las verdaderas intenciones de esta banda de asesinos, a los que el presidente venezolano Hugo Chávez parece haber acogido en su regazo junto a las FARC.

Es reconocida la enemistad que mantienen los presidentes de Colombia y Venezuela, de ideologías opuestas, en otra ocasión escribí un artículo referente a Uribe, Colombia y la rentabilidad de la violencia, y como muestra de que mi pensamiento no es partidario de ninguno de los dos presidentes dejo el enlace de dicho texto al alcance. Lo de Hugo Chávez y los "nuevos libertadores bolivarianos" con las FARC no es nada nuevo, el famoso ordenador de Raúl Reyes ha dado para mucho juego, unos piensan que manipulado y otros que no hacían falta los archivos de tal aparatito electrónico para darse cuenta de la relación entre estos mandatarios, unos más que otros, y la guerrilla paramilitar y el tráfico de armas y drogas. En el auto que el juez español Eloy Velasco ha procesado por tenencia de explosivos, colaboración con banda terrorista y conspiración para cometer homicidios terroristas contra seis presuntos miembros de ETA y siete de las FARC, consta que la audiencia Nacional tiene indicios de que hubo una "cooperación gubernamental venezolana" en la ilícita colaboración entre las FARC y ETA, especialmente por medio de Arturo Cubillas Fontán, responsable del colectivo etarra en esa zona de América y que en 2005 fue nombrado director adscrito a la Oficina de Administración y Servicios del Ministerio de Agricultura y Tierras de Venezuela.

Todo indica que esa "cooperación gubernamental venezolana" se daba en el atentado que se pretendía llevar a cabo en España contra el presidente Álvaro Uribe en su visita a este país. Este auto del juez ha sacado a Chávez de sus casillas y , como es costumbre en él, comenzó a soltar su verborrea insultante con que regala a todo el que le lleva la contraria, también contra el gobierno español, claro que se le olvidaba que en España la justicia es autónoma, independiente, no como acostumbra el presidente venezolano en su país. De infame, catalogó el auto del juez, claro que después de tanto improperio por parte de Chávez contra la justicia y el gobierno español, recibió como respuesta en palabras de la vicepresidenta Maria Teresa Fernández de la Vega que: "sólo el que respeta es respetado".

Hugo Chávez no sólo no es creíble en esta negación de cooperación con los terroristas de ETA, si no que las muestras de esta alianza son evidentes y sin tapujos, porque si por un lado niega públicamente esta relación con los terroristas por otro se deja ver la realidad. Como en el pasado día 13, en el Teatro Teresa Carreño de Caracas, donde Chávez había convocado a los delegados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en un acto en el que se mezclaron partido, Gobierno y Estado. Entre las 2.500 personas que asistían se encontraba Xabier Urruti Imaz, delegado chavista en Chichiribiche y ex director general de la alcaldía del municipio de Monseñor Iturriza en el Estado de Falcón, uno de los primeros vascos vinculados al entorno de ETA que recaló en Venezuela. Por otro lado, desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1999, centenares de brigadistas radicales de la izquierda vasca, Askapena, integrada en el Movimiento Nacional de Liberación Vasco y del que ETA es su brazo armado, han mantenido numerosas reuniones con los jefes de ETA en Suramérica, según han investigado los servicios de inteligencia españoles. El tiempo revela las verdaderas intensiones de cada cual y como dice el refrán: "Dios los crea y ellos se juntan", también los asesinos.

sábado, 20 de marzo de 2010

La libertad con la vida


"Para la libertad sangro, lucho, pervivo. Para la Libertad, mi sangre y mis manos, como un árbol carnal, generoso y cautivo, doy a los cirujanos". Nada más representativo que unos versos de Miguel Hernández, de su poema El Herido, para comenzar esta protesta mía, personal y comprometida, en apoyo a los presos políticos no solo de Cuba, si no de todo el mundo, porque la vida sin la libertad no vale nada, aunque es a cambio de ésta como únicamente la consiguen muchos disidentes, a cambio de entregarla, en un ejercicio generoso y cautivo para con los demás.

Mi compromiso en favor de los derechos humanos y las libertades del individuo está por encima de pensamientos políticos, cuando se trata de defender las libertades del ser humano no me tiembla la ideología que me marca, como a cualquier otro ser humano. Tampoco es la primera vez que escribo sobre este tema, ni posiblemente será la última que lo haga tratándose de Cuba, patria por la que siento un profundo respeto y admiración. Sin embargo, mi sensibilidad hacia esta isla-nación-ejemplo, de muchos avatares políticos y humanos, para los que nos definimos como progresistas o de ideología de izquierdas, no supone un lastre o impedimento a la hora de exponer sin tapujos y a los cuatro vientos mi pensamiento respecto a lo que significan los derechos humanos en la dictadura castrista. Callarse ante lo que ven nuestros ojos, o girar la cabeza hacia otra parte más agradable y menos comprometida con los pensamientos de uno, no demuestra más que cobardía y contradicción. No se puede estar sólo a las maduras, también en la crítica contra lo que nos duele, aunque provenga de los que piensan como nosotros, en un mundo más justo y equitativo, en una sociedad más igualitaria en derechos... y también en libertades.

Como digo, no es la primera vez que alzo mi voz contra las injusticias, incluidas las provenientes de países políticamente girados a la izquierda, y cada vez que grito contra ellas antepongo mi condición socialdemócrata, talvez como un ejercicio de defensa, ante más que una probable confusión de mi pensamiento político por parte de quien me lee, nunca me instalé en la ambigüedad ni comulgo con el oportunismo, y si existe algo más claro en mi orientación social ésta es la de estar al lado de los más pobres, débiles y necesitados de este mundo injusto. Pero, aunque ya lo he vuelto a aclarar de nuevo, en esta ocasión no voy a defender el comunismo o socialismo cubano, como quieran llamarlo, ya no creo en utopías, no mientras los caminos escogidos para luchar por ella dejen atrás y en el camino más tortuoso a los que piensan diferente, las dictaduras son siempre rechazables y lo que los hermanos Castro instalaron en la isla no es más que eso, una dictadura en toda regla. No sólo no apoyo al régimen cubano, si no que lo rechazo totalmente, son muchos años, y detalles durante ellos, como para darnos cuenta que estos tipos de regímenes nos hacen un flaco favor a los que pensamos, o simpatizamos, apoyados con la doctrina de Marx. El progresismo no es la represión sistemática del que piensa diferente, tengo la impresión que tratan de confundirnos haciéndonos creer que esto de la izquierda tiene mucho de Stalin, de Mao, o de cuantos tiranos desfilaron por este mundo ataviados de salvadores, y que no se diferenciaban mínimamente con las actitudes fascistas de otros iguales, como Hitler, Mussolini o Franco. El fascismo no es patrimonio solo de los dictadores derechistas, la represión hacia los que piensan diferente es una clara actitud fascista y contra eso siempre estaré en contra.

Nada tiene que ver la represión y el recorte de libertades con las políticas sociales, es a eso a lo que yo llamo progresismo o de izquierdas, no al acoso del que piensa diferente. Los de izquierdas nos definimos generosos, en el sentido de la palabra compartir, buscamos en la equidad, en la justicia, no en la represión, esto es alejarnos de nuestros principios, de la democracia y de la libertad que defendemos para nosotros mismos. Se puede estar a favor o en contra de unos ideales pero jamás imponerlos por la fuerza. Los que piensan diferente tienen el mismo derecho que nosotros a defender ideología y si los censuramos o reprimimos nos convertimos en lo mismo, contra lo que siempre hemos luchado, contra las desigualdades y en favor de los derechos sociales.

No cabe duda que el régimen cubano anda a tontas y a locas, a la desesperada, dando sus últimos coletazos, y me temo, que como todos lo que se sienten acorralados, acabará sus días arrastrando consigo a cuantos pueda llevarse por delante en su lucha por aferrarse al poder del que han disfrutado durante toda su vida, porque 50 años son toda una vida. La prepotencia chulesca de los hermanos Castro contra las voces que se alzan en todo el mundo contra la represión que sufren los disidentes, los presos políticos, no hace más que cerrarse simpatías, como la de un servidor, el que ha pasado de admiración a rechazo, claro que son muchos años de actitudes dictatoriales los vividos como para seguir engañándome a mí mismo. Nadie tiene derecho a robarnos la libertad por pensar diferente. Pero lo cierto es que parece que la próxima ola será la última y siempre acaba por llegar otra tras una aparente etapa final, la represión ha sido tan fuerte y tan cruel sobre parte de la población que se puede considerar la herramienta más eficiente de cuantas se han servido, más que los significativos avances en medicina o educación.

Orlando Zapata es un mártir, en contra de la revolución cubana, aunque sería injusto que acabara tornándose en dictadura cubana, que el régimen dictatorial terminara por engullir el ejemplo que Cuba dio al mundo con su revolución, pero ya se sabe, rara vez es la que no se necesita una contrarrevolución que acabe con la tiranía revolucionaria. No voy a decir que mi rechazo al régimen castrista haya surgido de repente, no, casi al tiempo de abrazarla y recibirla como un logro comenzaron las contradicciones a embargarme, uno de esos personajes fue el dramaturgo, novelista y poeta Reinaldo Arenas. Un personaje especial, quizás atípico, pero talvez por eso se ganó mis simpatías. Arenas era un niño prácticamente cuando se unió a los rebeldes, a los revolucionarios, estuvo de su lado, apoyó la causa, y acabó por ser víctima de lo que defendía. Su homosexualidad no le supuso un inconveniente a la causa para usarlo a su favor, pero una vez instalado el régimen se convirtió en un chino en el zapato y un indeseable para la doctrina política que se hizo fuerte. La doctrina política no fue otra que la represión contra los que se comenzaban a sentir víctimas de la injusticia.

Después ha llovido mucho, y los últimos aguaceros son los que ponen en entredicho, una vez más, a la dictadura cubana, la muerte de este albañil amante de la libertad, y que en otro tiempo también fue simpatizante del régimen, ha recorrido las páginas de los diarios de todo el mundo, ha puesto en contra de los Castro hasta a sus más acérrimos. Orlando Zapata Tamayo pasará a la historia como un hombre que dio su vida por la libertad, llevó su huelga de hambre hasta el último extremo, tras pasarse 85 días exigiendo que se le tratara como un "prisionero de conciencia", no como a un preso común. Su madre, Reina Tamayo, declara que la muerte de su hijo fue un asesinato premeditado. Se negaron a garantizarle sus derechos básicos, fue brutalmente golpeado por militares en la prisión provincial de Holguin, en octubre del 2009, le causaron un hematoma interno en la cabeza y tuvo que ser intervenido de urgencia. Le han tratado como a un delincuente y ante la huelga de hambre que inició por un trato digno encontró respuestas como la de tenerlo 18 días seguidos sin darle agua para beber, lo único que ingería. Después trataron las autoridades que su entierro no se convirtiera en un acto de protesta por lo que la policía actuó con toda la represión a la que tiene acostumbrada a los cubanos.

Pero no podrán acallar a todas las voces que dentro de la isla se alzan contra la tiranía, el periodista Guillermo Fariñas ha seguido los pasos de Zapata y ha comenzado una nueva huelga de hambre, otra más en su haber y, aunque su debilidad física es preocupante, su mensaje muestra hasta dónde está dispuesto a llegar, "son necesarios los mártires para acabar con la dictadura".
Zapata formaba parte de los 75 disidentes condenados en la primavera de 2003, con penas de hasta 28 años de cárcel, y es por estas causas por las que las "Damas de blanco" llevan manifestaciones durante siete días seguidos, son las mujeres familias de estos presos políticos, las que protestan por los derechos que les niegan. Pero tampoco ellas están libres de la represión, en estos últimos días el régimen cubano ha dado al mundo entero una de las imágenes más lamentables que se pueden dar, la carga contra las manifestantes pacíficas, golpeándolas y arrastrándolas de los pelos como a animales, en una puesta en escena miserable que les ha salido el tiro por la culata. Primero fueron las turbas furibundas enviadas por el régimen, unas trescientas personas, insultándolas al paso de la manifestación, para después aparecer la policía metiéndolas a la fuerza en un autobús, con la escusa de protegerlas de las masas iracundas al grito de "la calle es de Fidel". Una actitud contradictoria para lo que yo entiendo por socialismo.







sábado, 13 de marzo de 2010

De la fidelidad canina y nuestra despiadada ingratitud


"El atardecer de aquel día de febrero era relativamente frío, en Andalucía tenemos un refrán que dice cómo se porta este segundo mes del año en cuestión de temperatura, "en febrero busca la sombra el perro y el marrano el aguadero, y no a lo último si no a lo primero", lo que señala claramente que en estos primeros días del mes las temperaturas suelen ser atípicas para formar parte del invierno. Había dado fin a la jornada laboral y seguía la dirección de mi casa, como cada tarde, pero algo diferente sucedería para agradecer a la providencia, no soy creyente religioso pero sí creo en lo que la fortuna nos deja ante nuestra elección, para que decidamos con nuestras actitudes. Al pasar por delante de la casa de mi amiga Queti la vi que conversaba junto a otra mujer y varios niños, me acerqué hacia ella con la intención de saludarla, sólo de paso, no pensaba detenerme, y al hacerlo me llamó la atención el cachorro canino que sujetaba entre sus brazos. -¡Hola Queti!- le dije, al tiempo que caminaba. -¡Hola Antonio!- me respondió mientras acariciaba al cachorro- ¡ven, mira que cosa más tierna!


Me acerqué hacia donde estaban y efectivamente era todo ternura, un cachorro de no más de dos meses, color canela y con los ojos claros, que tiritaba de miedo, no de frío, era el miedo lo que la atenazaba y lo que le hacía babear. -¿Qué le pasa, por qué tiembla, tiene frío?- pregunté. ¡No! Lo que tiene es miedo- respondió la mujer que acompañaba a Queti. Aquella mujer colaboraba con una asociación de animales maltratados y esperaba a una vecina para ofrecerle a Lana en acogida, había sufrido malos tratos por parte de un cazador dueño de una reala para cazar y como no encontró en ella las condiciones para la cacería la dejó días sin comer y acabó por abandonarla. No tardé en reaccionar, me ofrecí a ello y le dije que a mí no me importaría hacerme cargo de ella. Así que se la quité de los brazos a Quetí y continué con Lana el camino hacia mi casa. Cuando llegamos la dejé en el suelo y nada más hacerlo rápidamente buscó un refugio debajo de un sillón, de donde no salió hasta cerca de las dos horas, para acercarse a la mesa camilla, al calor del bracero eléctrico. Allí se quedó sobre un cojín que le puse, junto al agua y algo de comida, hasta el día siguiente que nos fuimos al amanecer hacia el trabajo.

Donde trabajo, en mi taller de restauración, comparto patio con otros dos talleres de platería, y allí encontró, además de espacio al aire libre, el cariño de casi todos los trabajadores compañeros que le daban juego y caricias, a cambio ella nos correspondía regalándonos cada día su amistad y agradecimiento en forma de alegría. Digo de casi todos porque también allí encontró a su peor enemigo. En ocasiones uno piensa que nuestro sino está marcado desde antes de nacer, y que tarde o temprano acabamos por sucumbir ante lo que la vida nos tiene preparado, porque si un cazador le dio mala vida al poco tiempo de nacer, otro asesino de animales acabó con su existencia como parte de su maldición.

Lana estuvo con nosotros tres años, el tiempo suficiente como para darnos cuenta del agradecimiento y fidelidad que demuestran los animales a cambio de nada, desinteresadamente, los perros no sólo son nuestros mejores amigos si no que también llegan a formar parte de nuestra familia, como un miembro más. El asesino de Lana es un cazador despiadado, como todos los cazadores, porque no concibo que alguien mate animales por puro placer, son sicópatas en potencia que desprecian la vida de cualquier ser vivo. Una cosa es la supervivencia del ser humano y otra bien distinta es saciar el instinto depredador para alimentar la prepotencia más miserable.

Este asesino de animales llegó una mañana con un cachorro de varias semanas, y aunque Lana tenía buen carácter, con las personas y con otros perros, con aquel bretón no parecía querer cuentas, no era por celos pues otros perros también estuvieron en el patio ocasionalmente y siempre fue amigable el encuentro, pero parece que el olor a su raza no le traería buenos recuerdos de cuando vivió sus peores momentos, hasta entonces, en la reala en que la maltrataron , y siempre rehuía de él cuando se le acercaba. Esta actitud por parte de Lana no gustó en nada a su asesino, quien comenzó a darle golpes, a pegarle cada vez que Lana gruñía, tratando de evitar la presencia del bretón. Ante esta actitud le reproché que no lo hiciera más y su respuesta fue la de cualquier matón de barrio, amenazándome con golpear a Lana cada vez que le viniera en gana y no sólo a ella, también a mí.

Yo soy un hombre pacífico, nunca usé la violencia ni nunca me vi envuelto en ella, siempre la evité, pero mi reproche fue la excusa para imponer su supremacía chulesca matando a Lana. A los dos días de aquella discusión Lana comenzó a vomitar y a no comer, primero pensé que se había purgado, de tarde en tarde comía algunas hierbas para limpiarse y provocar el vómito, pero pasaban los días y me decidí a llevarla al veterinario. Éste me dijo que tenía síntomas de envenenamiento, que algo había comido que le había dañado el estomago. La cuidé durante una semana a base de yogur y un jarabe que me recomendó el veterinario y comenzó a comer de nuevo. Pero a los dos días siguientes la vi que salía de uno de los otros talleres con un mendrugo de pan en la boca, al rato de habérselo comido comenzó a vomitar de nuevo y nunca más volvió a comer. Murió de inanición, de debilidad por no poder comer ni beber. Fueron unos días terribles viendo cómo sufría la pobre Lana, con el estomago destrozado por el veneno, ajena a la maldad de los humanos que ella creía sus amigos. Todos los que trabajamos allí somos concientes de que fue envenenada por este asesino de animales, que no sólo mató por rabia, por venganza, si no que nos robó a los demás el derecho de poder continuar disfrutando de la amistad que nos ofrecía la perrita".

Había decidido no escribir esta historia sobre el triste final de Lana, quería olvidarme de este episodio desagradable lo antes posible, por el dolor que me causa el recuerdo de sus últimos días, llena de tristeza y sufrimiento su mirada. Quiero eliminar de mi recuerdo sus últimos momentos y conservar sólo su alegría, pero es inútil, cada vez que abro la puerta del patio del taller la recuerdo saltando, haciéndome fiestas y jugando a mi alrededor, entonces me embarga la tristeza. Este mal no ha provocado en mí venganza alguna, sólo dolor, pena, no denuncié el asunto porque estas maldades humanas nunca dejan pruebas evidentes que les puedan culpar a los malhechores. Se sabe del delito pero rara vez del delincuente, como la noticia que me animó a escribir sobre Lana, la pasada en esta semana en Vitoria, donde más de una docena de dueños de perros han denunciado el hallazgo de veneno en forma de comida en un parque público, donde van a pasear a los caninos. Una actitud deleznable y despiadada del ser humano que nos aleja del verdadero desinterés con el que ellos se nos ofrecen.

Como muestra está el caso del perro Canelo, de Cádiz, que estuvo quince años esperando en la puerta del hospital a que saliera por ella su cuidador, un hombre que padecía una enfermedad renal, y uno de tantos días que acudió al hospital murió en él, pero Canelo esperó fielmente día tras día durante quince años a que saliera por aquella puerta. Sólo la abandonó cuando el infortunio lo visitó y fue arrollado por un automóvil cuando cruzaba por el paso de peatones frente a la entrada del hospital. Como agradecimiento a su fidelidad, el pueblo de Cádiz, su ayuntamiento, le dedicó una calle con su nombre, como a los nombres ilustres, con todos los honores, como ejemplo de lo que los humanos deberíamos de hacer por ellos.

sábado, 6 de marzo de 2010

Jueces, honorables y prevaricadores


"Recuerdo haber escuchado hablar a mi padre y a su hermano Blas sobre la herencia de la casa que les pertenecía en Alcalá la Real, Jaén. Pero aquello fue a principios de los años 80, desde entonces aquel asunto se había ido fraguando lentamente y no fue hasta una década más tarde cuando se reactivó, para que cada uno de los herederos obtuviéramos lo heredado. Cierto día, del que no recuerdo la fecha en concreto, caminaba de vuelta de visitar a mi madre y me encontré con mi tía Gertrudis, la única hermana de mi padre. El encuentro fue ameno, agradable, ella, mi tía, tiene un carácter abierto y siempre afable en el trato. Me preguntó y le pregunté, sobre los miembros de mi familia y por los suyos, y entre tanto salió de ella el tema a relucir, el de la herencia de la casa de Alcalá la Real. Yo, en realidad, no tenía mucho conocimiento sobre el asunto, incluso tuve que echar de memoria para situarme en la conversación. -Ya no nos queda nada más que un papel por averiguar- me decía, creyendo que yo estaba al corriente- Pero... ¿sabes que pasa? Que como el abuelo murió en la guerra y no se sabe ni donde ni cuando, pues no podemos pedir el certificado de defunción que nos pide el notario.

El abuelo al que se refería era el suyo, mi bisabuelo, otra víctima más del enfrentamiento entre demócratas republicanos y fascistas españoles, alemanes e italianos. Lo único que me podía decir era que estaba enterrado en el Cementerio de San Rafael, en Córdoba. La guerra había sido tan cruel con toda la familia que se convirtió en tabú y apenas se hablaba de tal asunto. Cuando el bisabuelo fue fusilado, su hijo, mi abuelo, fue detenido y preso, pero con más fortuna que su padre, aunque al principio le cayó pena de muerte y más tarde rebajada a cadena perpetua, cumplió 20 años de trabajos forzados. Los seis hermanos eran demasiado pequeños entonces y además pasaron algunos años después acogidos con otros familiares, como para estar al corriente de fechas sobre el fusilamiento.

Al día siguiente acudí a su casa, en eso quedé con ella, para que me diera los datos y tratar de conseguir dicho certificado. En el Juzgado había que solicitar el documento añadiendo el día y año en que falleció el difunto, y yo no disponía de una fecha en concreto, podía ser un año arriba o un año abajo, no digo ya del mes en cuestión. Con la negativa recibí un consejo por parte del funcionario que me atendió aquella mañana, me dijo que acudiera al cementerio y que allí preguntara, pues existían unos libros donde quedaban reflejados los nombres y fechas de todos los enterrados, y eso hice. Cuando llegué me encontré que estaban en obras, todas las dependencias administrativas del campo santo estaban derribadas y los archivos se situaban provisionalmente en una antigua sala de autopsia. Pregunté por la posibilidad de que me pudieran ayudar a encontrar dichos datos y obtuve por respuesta un:-Mírelo usted mismo- señalándome los libros amontonados uno sobre otro y con el año escrito a bolígrafo sobre la tapa y el lomo.

Fueron cerca de tres horas rastreando como sabueso por entre aquellas páginas siniestras, amarilleadas por el tiempo y enlutadas por el contenido. No pude dar con la información que buscaba, uno por uno busqué entre los nombres y por entre los desconocidos que reflejaban los libros, casi más cantidad de desconocidos y moros, así lo reflejaba, que personas con nombre propio y apellidos. Una tarea interminable que me dio a pensar en la cantidad de víctimas de la guerra en aquellos años, sin identificar, sin ningún dato sobre sus últimos momentos, el anonimato se hacía dueño hasta de las causas que provocaron su muerte, claro que, después pude comprobarlo, los fusilados también llevaban añadido el "desconocido" en la casilla que reflejaba la causa de su muerte. Pero, cuando ya creía en que había sido en vano el intento, tuve la suerte de cara y un trabajador de una funeraria que por allí pululaba se ofreció a ayudarme, me dijo que le diera los datos y que él preguntaría en el juzgado, allí lo conocían y preguntaría sin tener que pasar por el trámite burocrático. Y así fue, al día siguiente me llamó por teléfono y acudí a la funeraria a recoger dicho certificado. Tuvieron que pasar algunos años más hasta cobrar dicha herencia, la casa era pequeña y muchos sobrinos a repartir, casi fue más el coste de la notaría que lo que realmente obtuvimos cada uno".

Después de haber leído este relato, ustedes se preguntarán la relación que tiene con todo esto las honorabilidades y prevaricaciones en la justicia, pero ya saben que no existe nada mejor para opinar o conocer sobre un asunto que la propia experiencia, y la mía, referente a la Memoria Histórica, cuenta lo suficiente, por mi parte y por la de aquellos nombres anónimos que estaban reflejados en los libros del cementerio. Siempre pensé, no sólo en los fusilados, si no también en los familiares como mi padre y sus hermanos que murieron sin conocer el lugar exacto donde fue enterrado su abuelo. Mi bisabuelo estaba enterrado en una fosa común junto a otros anónimos, como trozos de carne putrefacta sin nombre ni apellidos. Creo, no solo en la dignidad que cualquier persona se merece cuando muere, también en el derecho de las familias a conocer el paradero de sus difuntos seres queridos. Esto es lo que relaciona mi relato personal con los motivos que han llevado al juez más respetado de la justicia española a estar en entredicho, precisamente por los "cachorros" descendientes de aquellos asesinos que fusilaban y enterraban a gente inocente por defender sus ideas, en cualquier recodo del camino, sin nombres ni dignidad.

No en vano, esta no es la razón principal por la que se quiera apartar al juez Baltasar Garzón de su oficio, el de impartir justicia, la querella contra él que han interpuesto los fascistas de la Falange Española de la JONS por la Memoria Histórica y admitida por el supremo no es más que la punta del iceberg que ha convertido el asunto en un escándalo con mayúscula en la justicia española. Siempre defendí aquello de que la justicia es la herramienta creada por los poderosos para escapar impunes de los delitos y castigar a los débiles por los mismos errores cometidos. El juez Garzón es quien le ha dado credibilidad y honradez a la justicia que rige este país, y a él le debemos muchos triunfos en la lucha contra el terrorismo de ETA y otros temas de vital importancia. El juez Garzón ha demostrado su imparcialidad en todos sus trabajos y no sólo en España, su defensa en favor de los derechos humanos como en el caso Pinochet es de reconocimiento mundial.

Pero como digo, no es sólo por esta querella admitida en el asunto de la Memoria Histórica, existen otras denuncias contra él desde ese tiempo a esta parte, todas por parte de los ultraderechistas, fascistas, y corruptos del Partido Popular. La trama Gürtel ha sido la línea roja que el Juez se ha atrevido a cruzar, el poner al descubierto la corrupción por parte de un interminable números altos cargos del partido de la oposición que ha puesto en entredicho la honorabilidad y honradez de dichos políticos conservadores. La segunda querella por prevaricación trata de un supuesto sueldo recibido de un banco patrocinador para dar unos cursos en la Universidad de Nueva York entre los años 2005 y 2006. Éste es un escándalo destapado por un periódico conservador de clara oposición contra Garzón, y también conocido por sus mentiras intencionadas. Al respecto, la propia Universidad de Nueva York ha emitido un comunicado desmintiendo esas acusaciones y aclarando que la financiación de esos cursos fue solicitada y recibida directamente por el Centro Rey Juan Carlos, el cual gastó y administró estos patrocinios. Aún así, la querella sigue admitida a trámite.

La tercera de las querellas contra el Juez Garzón está puesta por el mismísimo cabecilla de la trama corrupta del caso Gürtel, se trata de escuchas ilegales, las que mandó Garzón grabar a los abogados de los ladrones detenidos por este asunto político que tiene embarrado al Partido Popular. Gracias a esas escuchas se pudo comprobar y descubrir que los abogados de estos llevaban a cabo las órdenes dadas desde la cárcel para continuar moviendo las cuentas bancarias en Suiza y otros paraísos fiscales. Ésta última querella admitida por el supremo ha destapado un tufo insoportable en la justicia española, al ver cómo los ladrones pueden acusar a los policías que descubrieron sus fechorías, y lo peor es que no existe otra razón más que los intereses políticos. En los tres casos la fiscalía está de parte de Garzón, nadie ve otra cosa que no sea sospechas infundadas, pero motivo suficiente para estos tres vocales del poder judicial que no pretenden otra cosa que apartar al juez de sus asuntos. Esto conseguiría que el tan apestoso asunto de corrupción del Partido Popular quedara sin aclarar y en aguas de borrajas. Suspenderlo perturbaría de una forma extremadamente grave a los magistrados que en la actualidad están tramitando aquellas mismas causas por las que está imputado.

Los tres jueces vocales del poder judicial a los que Baltasar Garzón recusa por "enemistad manifiesta" son: Margarita Robles, a la que acusa de sentir hacia él una enemistad profunda desde que era responsable de la secretaría de Estado de Interior, de 1994 a 1996, con la que tuvo posturas encontradas por el caso de los fondos reservados, caso Roldan y los Gal. Asunto por el que los detractores conservadores de ahora le aplaudían entonces sus investigaciones contra el Partido Socialista Obrero Español, por aquel tiempo en el poder.
Fernando de Rosa, ex consejero de Francisco Camps, Presidente de la Comunidad Valenciana y uno de los imputados en el caso Gürtel. Garzón considera que tienen "amistad intima" e "intereses personales en el asunto".
Gema Gallego, fue la jueza encargada de instruir el caso bórico al frente del juzgado 35 de Madrid, caso en el que hubo una supuesta falsificación de un informe pericial que "con notabilísima falta de consistencia", según Garzón, intentó vincular a ETA con el atentado del 11-M. Garzón había estudiado el caso antes e imputó a los agentes que lo redactaron. Entonces Gallego dio la vuelta al caso para exculparlos e imputar a la cúpula de la Policía Científica, que había desestimado esa vinculación. Más tarde la Audiencia de Madrid desautorizó a la jueza al absorber a estos últimos acusados, pero a los dos meses Gallego fue aupada por el Partido Popular al Poder Judicial, por los servicios prestados a su causa.