lunes, 30 de marzo de 2009

Prestamista de esperanza

Siempre se ha dicho que el dinero llama al dinero, como un imán que se atrae, y que cuanto más pobre es uno más difícil le es salir de esa pobreza que, no es un estado o necesidad propio de individuos en los países más desfavorecidos, es una situación en la que viven o malviven, muchos seres también en los países industrializados y en los que se encuentran en vías de desarrollo, sin diferenciar entre sexos o edades, aunque quizás las mujeres, niños y ancianos son los que más y con mayor propiedad podrían hablarnos de esta situación de pobreza, que es sinónimo de marginación, de analfabetismo, de carencia de las necesidades básicas, de enfermedades, de desnutrición, de miseria y de muerte. La pobreza no sería un mal endémico sino existiera la riqueza, si unos cuantos no fueran poseedores de la riquezas de este planeta, que no les sirven para otra cosa que para alimentar lo más negativo del ser humano, la vanidad, el egoísmo, las ansias de poder... Esta actitud pone en entredicho la verdadera naturaleza del ser humano, la mezquindad que nos diferencia del resto de animales y seres vivos, actitud que de igual modo se ejerce en las capas más necesitadas de las sociedades y que no por ser más pobre se es más generoso.

Recuerdo, anterior a la instauración del euro, cuando se decía que el primer millón era el más difícil de conseguir, que a partir de ese logro todo era relativamente fácil en cuestión económica. Es lo que apuntaba al comenzar este escrito, que el dinero llama al dinero y que por sí solo genera más dinero, que se multiplica como si de una granja se tratara, aún sin alimentarlo, sin airearlo. Pero ese primer millón no siempre está al alcance de todos, es más, la mayoría de los seres humanos no consiguen ahorrar esa idílica cifra ni trabajando todos los días de su mísera existencia. Entonces, cómo es posible no ahorrar si el dinero llama al dinero, me preguntaba cuando era un niño, suponiendo que el trabajo generaba dinero, a lo que mi padre me respondía que las ganancias se las lleva el dinero, el que cuesta comer, vestir, dormir bajo techo... el ser humano trabaja para que los poseedores del dinero se lleven el fruto del trabajo de otros. Lo único que entendía era que algo no encajaba bien, que los pobres no tenían otra opción más que la de trabajar, a sabiendas de que nunca dejarían de hacerlo porque nunca tendrían dinero suficiente para que atrajera el dinero de otros.

Dejé mi infancia atrás y con la adolescencia empecé a trabajar. Fue por ese tiempo cuando mi padre decidió hipotecarse con la compra de una vivienda y supongo que fue alentado por la ayuda que esperaba recibir de mi parte en un futuro inmediato. Pero, sin llegar a serlo fue más fácil pagar la deuda de lo que él en un principio imaginaba, mi aportación no fue determinante. Con algunos ahorros y un pequeño préstamo consiguió reunir para dar la entrada de la vivienda y a los dos años la vendió; con el dinero que recibió tuvo para pagar casi la totalidad de otra de las mismas características. Eso era el ejemplo de que el dinero llama al dinero, pagó el pequeño crédito y por primera vez se sintió seguro bajo un techo de su propiedad. Con esta historia cercana no estoy descubriendo nada nuevo para casi nadie, pero a mí me sirvió para darme cuenta de lo importante que es un pequeño crédito concedido a personas que no tienen posibilidad de salir adelante por sus propios medios, solo con su trabajo; de lo que significa una pequeña cantidad de dinero que genere ingresos en familias que tienen pocos recursos y pocas, o ninguna, alternativas, como en el caso de mi padre que era discapacitado físico.

Pero para acceder a un préstamo no es tan fácil, no importa la cantidad, el riesgo que supone para los bancos es una barrera que trunca las esperanzas de los pobres, ni siquiera cuando la cantidad prestada es baja porque para las entidades financieras suponen más gastos que beneficios, si contamos con los gastos de la gestión. Esta imposibilidad ha llevado a las personas que trabajan por si solas y a las microempresas a recurrir a la única alternativa, a los usureros, a los "tiburones de prestamos", prestamistas oportunistas que se aprovechan de las circunstancias para cobrar intereses considerados usura por las leyes del comercio internacional, intereses que sobrepasan la moralidad cuando se tratan de cobrar tasas anuales a estas personas o microempresas de bajos recursos económicos que oscilan entre el 1.100% y el 2.200%, esto funciona porque los procesos productivos en los que se involucran son altamente rentables, ya que de otra manera sería imposible subsistir teniendo en cuenta que en la mayoría de los casos es el único recurso de financiamiento. Pero la normalidad en los prestamos es a corto plazo, comúnmente días, pequeñas cantidades que dan para invertir en artículos y venderlos casi a diario, piden prestado a tasas del 10% diario, por lo que necesitan vender la mercancía diariamente para que puedan hacer negocio, lo peor es que no pueden obtener economías de escala por esa misma razón, motivo por el que nunca salen de ese circulo vicioso a tan altas tasas de interés.

Estos usureros prestamistas siempre existieron y cuanto más pobre es el país, o la comunidad, más surgen y más propicio para su campo de acción. Pero la visión de un hombre que supo ver las necesidades de estas gentes pobres sin la usura como lentes, cambió el concepto del préstamo hasta el punto de hacer rentable lo que hasta entonces era un mal negocio, los microcréditos. Cuando el catedrático de economía Muhammad Yunus regresó a su país, Bangladesh, al acabar sus estudios en la estadounidense Universidad Vanderbilt y gracias a una beca Fulbright, puso en marcha una idea del pakistaní Dr. Akhter Hameed Khan. Todo comenzó en 1976, cuando Yunus trabajaba en un pueblo al lado del campus universitario, vio como un grupo de personas solicitaban pequeños préstamos para desarrollar sus economías familiares. Sentía curiosidad por conocer como funcionaban los prestamistas y como realizaban los préstamos. Comprobó los elevados intereses a cambio y que aquél grupo de personas, 42, habían solicitado un total de 27 dólares; entonces decidió concederle de su dinero esos préstamos a todo el grupo a un interés mucho más bajo y con unas condiciones. Aquel préstamo fue un éxito y todos liquidaron su deuda en el tiempo acordado.

Desde aquella primera experiencia, el Banco Grameen y su creador, el bengalí Yunus, han concedido prestamos a más de 6 millones de personas y han sido merecedores de premios tan importantes como el Príncipe de Asturias o el Nobel de la Paz. El funcionamiento es muy simple y requiere pocos requisitos, grupos de cinco individuos reciben préstamos pero si uno de ellos no consigue cancelar el préstamo los otros cuatro tampoco tendrán posibilidad de obtener uno nuevo. Esto hace que el grupo actúe de manera responsable y crea intensivos económicos, haciendo al banco rentable y viable económicamente. La mayoría de estos clientes, el 96%, son mujeres y el 99% de los préstamos son devueltos en su totalidad, préstamos que constituyen un total de 4.560 millones de euros, con datos del año 2006. El Grameen ha crecido hasta alcanzar 2.200 sucursales y 19.000 empleados en todo el mundo, también en países desarrollados como Estados Unidos, con una particularidad, la propiedad del banco es de los receptores de prestamos que poseen el 94%, el 6% restante es propiedad del gobierno de Bangladesh. Sin duda un ejemplo que ha llevado a copiar el proyecto de Yunus en todo el mundo y por muchos bancos y ONGs, haciendo rentable lo que antes no era, pero esto no debe de ser motivo ni causa para privatizar la pobreza, a ésta tienen el deber de erradicarla todos los gobiernos y cooperaciones internacionales. No puede ser que este beneficioso argumento convierta a los pobres en responsables y culpables de su supervivencia.








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martes, 24 de marzo de 2009

La musa práctica y el surrealista

Antes de entrar en análisis de otra índole habría que dejar claro lo que de necesario tiene el complemento ideal de otra persona, en cuanto a carencias se refiere. Nunca me he planteado la posibilidad de que fuéramos autosuficientes en todo, y por supuesto significaría un esfuerzo mental considerable situarme en ese concepto único, estaría fuera de nuestra lógica y costaría mucho moverse por esa laguna irreal, surrealista, como pez-Dios-feligrés, el mundo no sería un lugar compartido si no que este universo del ser humano pasaría a ser un sin fin de mundos existenciales, tantos como personas. Todo andaría en autocontrol y sentimientos como el amor, el altruismo o el afecto, se situarían en el rincón del egoísmo, que dejaría de ocupar una sola balda para acaparar toda la estantería donde almacenamos nuestras emociones. Este contexto del auto-yo-único no nos convertiría en clones, no tiene por qué, evolucionaríamos a manera distinta de como ahora y en este concepto en el que nos desarrollamos continuaríamos siendo diferentes en todo pero igual de vulnerables, nos situaríamos en el epicentro del egoísmo para dejar de ser menos libres y más esclavos de la egolatría.

Pero la ficción deja muchos caminos y supuestos abiertos, otra cosa es la realidad, que aún teniendo un mundo propio nos hace más necesarios, precisamente por el complemento, qué, como imán, vagabundea por entre los mundos ajenos y personales buscando la pieza que nos convierta en completos y casi autosuficientes, lo que lleva a muchos a valorar a sus parejas como elemento propio, una propiedad adquirida y merecida, fruto y producto de nuestra egolatría. No obstante mucho tiene que ver en todo esto la inteligencia, el egoísmo, la valoración que tenemos de nosotros mismos, de la pareja que buscamos, o de la realidad en la que sobrevivimos. Por supuesto que la autoestima da valor a todo lo que nos rodea, hacemos de nosotros un valor determinado y, dependiendo de este calibre, valoramos nuestro hábitat, incluyendo todos los complementos y añadidos, físicos y psíquicos. Sin embargo, la repentina realidad que nos clarifica y en la que nos sitúa un complemento humano, como puede ser una persona que se cruza por nuestro camino, que no tiene que suponer apetencia sexual en un principio pero que puede terminar derivando en la pareja ideal, puede provocar en nosotros un cambio brusco, repentino o no, de la tabla de valoración donde anotamos lo que nos rodea y en ocasiones hasta el de nuestro propio yo. De ahí el refrán que dice: "Dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión.

Pero el ego no precisamente nos hace posesivos, el egoísmo es independiente del carácter que nos marca, que nos guía, y que nos define. El egoísmo es un condicionante que va de la mano del temor, aunque este último puede propiciar, al desarrollarse, un campo abonado para el cultivo en la necesidad del complemento humano, por la inseguridad que crea. Un ser posesivo se me antoja inseguro, así como un inseguro no tiene por que ser egoísta, o al menos parecerlo. Algo así marcaba la naturaleza de Salvador Dalí, al que no podemos apartar de su complemento, casi natural diría, porque aún siendo extremadamente egoísta también era sensiblemente temeroso, esa temeridad, inseguridad, lo vuelve extrañamente generoso hasta compartir con el complemento humano, que no es otra cosa que posesión disfrazada de desprendida. Es aquí donde la inteligencia, el subconsciente, nos guía y nos obliga a decidirnos y a elegir la necesidad que nuestro yo pide. El temor ha encontrado el antídoto para crear seguridad y el egoísmo actúa intercambiando posesión por respaldo. Dalí encontró en Gala esa frialdad, esa practicidad, que la abstracción natural del artista necesitaba para prescindir y hacer caso omiso de la realidad y así sumergirse, despreocupado, en ese mundo surrealista que acabó devorando al ser humano, alzando y vanagloriando al genio.

Esta situación, supuesta, porque el universo daliniano es como su propia obra, todo surrealismo, nos presenta a Gala como a un personaje antipático, fría, calculadora, sumamente inteligente, reservada y segura de cual era su misión como complemento del artista. Clarividente, aseguraría que desde el primer momento visionó el futuro en un acuerdo inexistente pero que la elevó a la altura del genio, quizás porque sin ella Dalí no hubiera sido lo que fue, tan importante para él como su propia creatividad, de lo que ella era consciente. Apostaría que no fue el amor lo que los llevó a esa unión complementaria, más bien fue la vanidad, el egoísmo, dos personajes que en otro concepto hubieran chocado por compartir la misma naturaleza fuerte, pero lejos del choque surgió la necesidad de cada uno. El amor a primera vista florece con la atracción sexual y está claro que ese florecimiento no surgió en Dalí de manera espontánea, no digo que por parte de Gala fuese distinta, aunque me inclino más por su vanidad. La ambigüedad del pintor lo hace especial pero no esconde su homosexualidad, en una ocasión dijo que con Lorca probó pero que dolía tanto que no volvió a repetir, y en Figueras todos los habitantes conocen de lo aficionada que ella era a mantener relaciones sexuales con jóvenes del pueblo, a los que él elegía y pagaba. Salvador Dalí siempre aceptó esta "infidelidad compartida", estaba claro que Dalí amaba a esa mujer, pero más por su egoísmo que por otra condición, el cariño fue fruto de otra aportación, la seguridad que encontró en ella y que fue moneda para apaciguar la sed vanidosa de Gala.

Es evidente que a Gala la movía más el egoísmo que el amor, la prueba está en su trayectoria, musa de surrealistas de la época, pero en el fondo no fue otra cosa que su campo de acción. Tampoco se puede decir que hasta que no conoció a Paul Éluard no tuvo contacto con el arte, no fue así, Elena Ivanovna Diakonova nació en el seno de una familia de intelectuales, en Kazan, Rusia, 7 de septiembre de 1894, pero no fue hasta 1913 cuando entró en contacto con el surrealismo, de la mano de Éluard, su marido, al que conoció mientras se encontraba en Suiza tratándose de tuberculosis; fruto de este matrimonio nació su única hija, Cécile. El movimiento surrealista la tomó como musa y lo fue para algunos de los más relevantes artistas, como Louis Aragon, Max Ernst, André Breton... más tarde este último la despreciaría como tal. Fue en 1929 cuando conoció a Salvador Dalí, estando casada con Éluard, y le prometieron que al año siguiente irían a visitarlo a Cadaqués, promesa que cumplieron en compañía de Buñuel, Magritte y la esposa de éste. Fue ahí cuando parece ser que el genio se le insinuó con extravagancias, tratando de atraer su atención y por lo que parece lo consiguió. Supongo que Gala no dudaría en elegir entre su marido y el joven catalán, 11 años más joven que ella. El potencial artístico que Dalí ofrecía era inigualable, sin embargo por esa época no disfrutaba de la situación económica que años más tarde compartieron. No me entra en la cabeza que Gala se enamorara de aquel muchacho problemático e inseguro que para enamorarla se depiló y se tiñó de azul las axilas, o que se untó en excrementos de cabra colocándose un geranio rojo en la cabeza con el mismo fin. Pero si uno piensa en lo que el artista creaba cualquier cosa es aceptable, cualquier cosa se comparte, cualquier cosa es motivo para enamorarse, si a cambio lo que se ofrecía era uno de los más destacados derroches de creatividad en la historia del arte.






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miércoles, 18 de marzo de 2009

Allende y el socialismo pacifico y discreto



Cada vez que sucede algún acontecimiento político en Latinoamérica, como por ejemplo las elecciones en cualquiera de los países hermanos, la incertidumbre atenaza al resto del mundo, o al menos a quienes tenemos los ojos, o los mejores sentimientos, puestos en el continente bolivariano. Es tanta la inestabilidad que han vivido estos países latinos a lo largo de su existencia y especialmente en el último siglo, con la mano negra del imperialismo detrás de cada paso que se daba o intentaba dar, que es imposible dejar de estar expectante ante los hechos que puedan acaecer. Siempre se teme, como mínimo, que la violencia se desate entre seguidores ideológicos de unos u otros contrincantes políticos, que lejos de razonar cívicamente por el bien de sus ciudadanos alientan e incitan a sus enfurecidos seguidores a salir a las calles, a soltar las riendas de la ira que muchos habitantes alimentan y contienen desde generaciones pasadas, fruto de las injusticias, de los enfrentamientos civiles y de la injerencia en los asuntos propios por los vecinos del norte, exponiendo a la propia democracia al limite de lo permitido, establecido y aconsejable.

En esta zona del mundo se ha vivido acostumbrado a los constantes cambios radicales de gobierno, los pueblos latinoamericanos no solo han estado a merced de las políticas corruptas del dictador de turno, si no que cada gobernante nuevo que entraba mediante las armas, la violencia, lo hacía barriendo a parte importante de la población, todos los que en principio pudieran suponer una incomodidad, una china en el zapato del recién constituido régimen dictatorial, pasaban por la purga ideológica dejando al país limpio de detractores, amedrentado, amenazado y viviendo con la posibilidad de que la autoridad establecida llamase a su puerta en cualquier momento para acompañarles al lugar de no regresar nunca jamás.
Afortunadamente, la estabilidad política parece haber encontrado en el continente sur y centroamericano su lugar de acogida, después de tanto sobrevolar su territorio como ave migratoria, sin decidirse nunca a posarse y anidar en sus paisajes. Uno siempre espera que se quede a vivir entre nosotros y que nos proporcione bienestar, progreso, y dignidad para todos pueblos y sus ciudadanos, especialmente a los más pobres, que son los que más sufren con la violencia de los regímenes dictatoriales y las guerras civiles, son los que aportan una contribución más elevada y los que menos recogen cuando la democracia se aleja de su entorno.

Este domingo pasado se celebraron elecciones generales en El Salvador y esto siempre trae a la memoria reciente el doliente recordatorio, el triste recuerdo de tanta sangre derramada. Por fortuna, parece que aquellos días de violencia y muerte pasaron a mejor vida y dieron lugar al civismo y la cordura de estos días, que ha sido ejemplo para otros países de su entorno, donde los observadores internacionales han confirmado la limpieza de las elecciones que han proclamado vencedor al izquierdista Mauricio Funes, FMLN (Frente Faribundo Martí de Liberación Nacional), periodista de la cadena CNN hasta convertirse en candidato presidencial. Esta actitud cívica por parte de todos los actores, políticos y ciudadanos, es de aplaudir, de agradecer, más aún cuando el triunfo ha sido muy ajustado, por un reducido numero de votos. Miguel Ángel Bastenier, en un trabajo periodístico para el Diario El País, dice al respecto: "Se sabe quien ha perdido las elecciones presidenciales de El Salvador; pero no hay absoluta constancia de quien las ha ganado". Cuando se refiere al perdedor lo hace al partido Arena (Alianza Republicana Nacionalista), derrotado tras cuatro mandatos seguidos en el poder, desde 1989, a quien se le atribuye la sangría que asoló al país con los escuadrones de la muerte, el asesinato del arzobispo Óscar Arnulfo Romero, en 1980, y de llevar acabo la política reaccionaria de Gringolandia contra su pueblo en décadas pasadas.

Que las políticas de izquierdas ganen, los progresistas, siempre se convierte en una buena noticia para mí, que celebro como un avance ventajoso para la humanidad, en concreto para los países pobres. Pero como aclaré al principio siempre queda uno a merced de lo que añadido conlleva, más aún cuando una nueva oleada de dictadores disfrazados de salva patrias recorre la biografía bolivariana en el nombre de los pueblos y oprimidos de Latinoamérica. Parece que hablar, o escribir, de la realidad política de los pueblos hermanos de América latina pasa obligatoriamente por hacerlo de dictadores, radicalismos y fracasos, uno tras otro, pero si no fuera así no se entendería la realidad social que viven estos países, cuya historia contemporánea se ha vestido de militarismo y revoluciones utópicas venidas al autoritarismo, que para el caso viene a ser lo mismo pero con distinto uniforme. Uno no sabe que es mejor cuando se enfrenta a esta cuestión, solo queda esperar y observar con detenimiento cuales son los pasos que se dan en un principio y que guiarán toda la legislatura. Tengo que reconocer que me he llevado una alegre sorpresa después de que Funes haya declarado que no se alineará a Chávez, que tiene otras miras más democráticas que su homologo venezolano y que entre sus preferencias están las buenas relaciones con Obama y el socialismo discreto de Lula. Doble alegría, porque temía un nuevo Daniel Ortega en Nicaragua, recortando libertades, reprimiendo a sus ciudadanos y continuando con la represión que Chávez y Fidel han mantenido contra sus pueblos. Habrá que continuar expectante con el desarrollo de las políticas de Funes, pero en principio hay que otorgarle un margen de confianza y ver si realmente trabajará por El Salvador y no por sus intereses particulares, como lo hacen la nueva hornada de dictadorzuelos autoproclamados bolivarianos.

La impotencia de ver como uno tras otro los intentos por sacar a latinoamérica de la pobreza son en vano nos hace ser más cautos ante las nuevas situaciones y el arrancar de una vez por todas hacia el progreso, claro que es diferente el análisis de las situaciones que se pueden sacar de este contexto, no es lo mismo mirar las políticas izquierdistas emergentes en Latinoamérica desde dentro que desde fuera, no es lo mismo para un europeo de Andalucía que para un ciudadano de cualquiera de los países en cuestión, que son todos. Para un ajeno u observador como yo la solución pasa por elegir con inteligencia a los gobernantes, pero ¿que es elegir con inteligencia cuando el hambre y la necesidad obligan, aconsejan e influyen? No se puede decir que los ciudadanos latinoamericanos no son inteligentes porque no han dado con los gobernantes adecuados. Sin ir más lejos tenemos el ejemplo de Nicaragua donde el lobo llegó al poder con piel de cordero, proclamando reconciliación nacional y hambre cero, para dos años más tarde encontrarnos con que la pobreza y el hambre es superior, la violencia estatal se adueñó de las calles con dinero publico, pagando a los pandilleros para amedrentar a los manifestantes pacíficos y los países donantes retirando sus ayudas por el fraude electoral y la evidente dictadura que está instaurando en el país mientras que la pareja presidencial se ha convertido en una de las más ricas desde río Bravo a la Tierra de Fuego.

No cabe duda que el imperialismo yanqui ya no tiene mucho que decir en las decisiones tomadas por el pueblo, la influencia sobre los gobiernos, la imposiciones de regímenes militares fascistas... todo aquel mal sueño que propició Estados Unidos en América ya no tiene cabida en este tiempo, es por lo que la izquierda ha tomado tanto protagonismo, es la misma de siempre solo que los golpes de estado, la CIA, los militares, todo este mundo de terror ya no cabe en el contexto actual y no truncan las iniciativas de distinta ideología. Pero esto ha dado paso a un nuevo mal, que esperemos que no se convierta en endémico, es la izquierda dictatorial que ha tomado el relevo para usurpar las libertades y trabar el desarrollo de los pueblos para erradicar la pobreza y el hambre en Latinoamérica. Son dos corrientes las que compiten por sobreponer sus maneras y, por qué no, sus contenidos. La que encabeza Fidel Castro, obsoleta y fracasada, que después de tantos años no ha conseguido sacar a su país de la pobreza, todo lo contrario, es un monstruo moribundo que da sus últimos coletazos, enganchado a la maquina de respiración artificial que se llama Chávez y a la que se han enganchado erróneamente otros países pobres sin pensar que no es más que pan para hoy y hambre para mañana, o lo que es lo mismo, subirse al carro de un autoritario iluminado tratando de iluminarse a su costa. Pero es como darse con un canto en los dientes, de Chávez solo sacarán de provecho el discurso populista que los mantendrá en el trono de los charlatanes, el pueblo quiere soluciones y con hambre no es fácil de convencer.

La otra corriente, la que apoyo y me parece más inteligente, es la discreta, la que se basa en la democracia, la que cuenta con todas las capas sociales del país, la que trabaja discretamente por el bien de los pueblos, la que no recorta libertades, y la que consigue resultados. Brasil, Chile, Argentina... son algunos de los países que tienen gobiernos de izquierdas y consideradas las economías mas emergentes del continente, sin duda esta corriente tiene un padre, el del socialismo pacifico, Salvador Allende. No voy a entrar en biografía, ni en los acontecimientos que rodearon a su asesinato, jamás aceptaré que un hombre que da ese discurso último, con esa entereza, sabiendo que son sus últimas horas, quizás minutos los que está viviendo, se suicidó de la manera que pretenden hacernos creer. El asesinato lo convirtió en mártir y mito, ejemplo a seguir y de honorabilidad, trataron de mostrar al mundo todo lo contrario que en realidad era. Cuando escucho sus discursos, en la ONU, en la Universidad de Guadalajara, México, no me queda más remedio que aceptar lo que representaba, el hombre honrado que dio su vida por los trabajadores y por los pobres de su país.

Pondré un ejemplo de como entendían la lucha las dos corrientes, de diferente manera, son las palabras que mantuvieron Fidel Castro y Salvador Allende, cuando el revolucionario cubano visitó Chile durante tres semanas. Recorrió todo el país y eso molestó a la Unidad Popular, con la que llegó al poder Allende, por ese tiempo comienzan los primeros síntomas de desabastecimiento, miles de mujeres se manifestaron ante la falta de alimento y el líder cubano quiso ver de cerca la manifestación, esta circunstancia hizo que manifestara su escepticismo ante la vía pacifica de Allende. Según un ex funcionario de la Cancillería Chilena, Fidel Castro quedó impresionado por la manifestación y en la recepción posterior instó a Allende a reprimir a los manifestantes con mano dura. A lo que encontró una respuesta con sequedad del dirigente chileno, "aquí yo soy el presidente". Aún así, en un documento con unas recomendaciones privadas a los lideres de Unidad Popular, Fidel dijo: "Existen muy pocas posibilidades de construir un estado marxista en Chile si no se usa la violencia". Al despedirse, en el Estadio Nacional, dijo: "Regreso a Cuba más revolucionario, radical y extremista de lo que vine". Como si alguna vez dejó de serlo, esto demuestra el significado de pueblo para uno y otro, para el cubano represión y para el chileno el respeto a las libertades.







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domingo, 15 de marzo de 2009

Homofobia, perjuicio ajeno


Es evidente que la educación es el remedio para muchos males en esta sociedad, donde el mínimo detalle de diferencia respecto a los demás nos hace convertirnos en foco de atención, de marginación y de víctimas, lo que nos obliga a ser más reservados a la mínima sospecha de ser señalados, como estrategia de auto defensa hacia el acoso. En cambio, la actitud es la contraria cuando descubrimos el punto débil en los demás, entonces lo proclamamos a los cuatro vientos tratando de cubrir nuestras diferencias con las de los otros, lo que nos convierte en víctimas y verdugos a la vez. No importa mucho cual sea la diferencia, a cuanto más jóvenes, menos años de edad, más crueles actuamos contra el diferente. Sin duda es en la infancia donde más atosigamos a los distintos, muestra y reflejo de lo que vemos, oímos y aprendemos de nuestros mayores, que nos condicionan por sus perjuicios ajenos, por el miedo a que nos confundan, que nos relacionen con el diferente. Actuando como si de apestados se tratara, aún cuando si el marginado está dentro de nuestro circulo social, de amistades o familiares, el miedo a ser señalados, confundidos, o relacionados, es superior a nuestros verdaderos sentimientos hacia ellos.
Los perjuicios, el miedo a que nos cataloguen, nos condiciona de tal manera que arrastramos toda la vida complejos que no significarían nada si aprendiéramos a aceptarlos como parte natural de nuestro ser, que no tienen mayor importancia que una simple diferencia con respecto al otro. Si comenzáramos por aceptarnos acabaríamos por compartir que nadie en este mundo es idéntico a otro, ni siquiera los gemelos, incluso dentro de un mismo organismo encontraremos un órgano igual a su homologo, siempre existe una mínima diferencia, aunque cumpla la misma función, un pie, una mano, una oreja... igual sucede con las personas, animales o plantas, somos diferentes y eso nos debería de hacer especiales en lo positivo, nunca defectuosos. La mayoría de los perjuicios del ser humano están ligados a las religiones, son las que marcan y reglan nuestras sociedades y por lo tanto en ellas radica la marginalidad, como un arma para tenernos enfrentados siempre los unos a los otros y a todos contra todos. No obstante también surgen por el mal de nuestros días y que conocemos como consumismo. La publicidad que nos bombardea a todas horas y por todos los flancos posibles, nos hace sentirnos acomplejados por no entrar dentro de los parámetros "socialmente aceptables", todo lo que quede fuera de esa imagen proyectada nos convierte automáticamente en desgraciados, en seres inferiores, lo que nos lleva a superar nuestros complejos consumiendo, disfrazándonos de cuanto nos ofrecen para parecernos a esa imagen ideal.

Pero este tema, el consumismo, quizás no sea exclusivo de la diferencia del otro, aunque tiene mucho que ver en lo relativo a como nos hace a la vista y aceptación de los demás. Las diferencias y los perjuicios del otro son menos perjuicios cuando el poder adquisitivo es mayor y por lo tanto más aceptados y menos rechazables. El poder, el dinero, es como un fabuloso quitamanchas, solo hay que abrir la cartera para que las diferencias se conviertan en simples particularidades. Pero no voy a escribir de dinero, ni de poderes adquisitivos, aunque si es verdad que todo en esta vida esta reglamentado por este condicionante, también la homofobia, y cualquiera de las fobias que se tercien, el dinero nos hace menos vulnerables y más protegidos ante el pueblo, que al igual que en la infancia, cuanto más pobres más crueles y perversos ante el diferente.
Sin duda la homofobia es uno de nuestros males más llamativos en las sociedades de hoy, son 86 los países en el mundo los que aún penalizan esta condición u opción sexual, con la cárcel en la mayoría de los casos, pero de igual modo la pena de muerte está reglamentada como remedio contra ella en otros países, a cuanto más religiosos, fundamentalistas, más crueldad con la homosexualidad. Es algo incomprensible, cuando la homosexualidad, aun siendo tabú, está siempre relacionada con los religiosos y religiosas. Es por eso que en los países laicos la tolerancia es patente en relación a este tema, alejada de las garras de las religiones, aún así a la homosexualidad le queda mucho camino por recorrer hasta su aceptación. Incluso en países donde está reconocida la unión de personas del mismo sexo existe la homofobia, tan cruel y tan arraigada que hasta los más fieles detractores claman al cielo ante injusticias que no se comprenden.
Pondré dos ejemplos, dos casos que han sucedido por estos días y que me han animado en la defensa de los homosexuales y lesbianas de todo el mundo. Son dos sucesos que han sacudido los estamentos sociales, curiosamente en dos de los seis países que reconocen estas uniones homosexuales. El más cercano ha acontecido en Galicia, en Vigo, al quedar absuelto Jacobo Piñeiro, el asesino que asestó 57 puñaladas a Isaac Pérez Triviño y Julio Anderson. El juicio se celebró en Pontevedra el 20 de febrero, con un jurado al que todos tachan de homófobo y que consideró culpable al confeso asesino por el incendio que provocó en la vivienda, pero que lo dejó libre de culpa por la acusación de asesinato, considerando que actuó en defensa propia. Hay que decir que el jurado lo componían 9 personas, dos de ellas del sexo masculino y el resto del femenino. Quizás este detalle no tendría mayor relevancia de no ser porque en la declaración del asesino, que se declaró único culpable, provocó las lágrimas en uno de los miembros del jurado, cuando alegaba que el miedo se apoderó de él temiendo que los dos asesinados lo violaran. El jurado no consideró ni las pruebas del fiscal que pedía 60 años ni las forenses, estimando que era real la declaración del acusado y que actuó con el único propósito de defenderse y ante el "miedo insuperable" de ser violado por la pareja asesinada y que no quedaba aclarado que quisiera acabar con la vida de los dos homosexuales.
Todo esto podría entenderse, incluso aceptarse, si no fuera por como ocurrieron los hechos, el asesino y sus víctimas pasaron aquella noche de fiesta, consumiendo alcohol y drogas, la que continuaron en el domicilio de los dos chicos, uno gallego y el otro brasileño, en un momento determinado el asesino cogió un cuchillo de la cocina y acabó con los dos homosexuales asestándoles 57 puñaladas, 22 a Julio y otras 35 a Isaac, lo que deja claro que no pretendía defenderse si no provocarles la muerte, aumentando deliberadamente e inhumanamente su sufrimiento. Posteriormente, Jacobo Piñeiro, el asesino, prendió fuego a la vivienda y a los cadáveres, e incluso abrió la espita del gas, con la intención de provocar una deflagración. Abandonó el lugar de los hechos sobre las 9,30 de la mañana, llevándose una maleta con las pertenencias de los asesinados con el fin de simular un robo violento. Uno se pregunta que puede haber pasado por las mentes del jurado para pensar que fue en defensa propia, con ese ensañamiento, ¿tal vez que al ser mujeres la mayoría del jurado se identificaron con él como una víctima más del sexo? Cuando miro la fotografía del asesino y observo sus rasgos no me deja ninguna duda, cuanto más cuando pienso que alguien que quiere defenderse trata de huir y alejarse del "peligro", jamás enfrentarse a uno, derribar la puerta de la habitación donde se había refugiado el segundo y asestarle 57 puñaladas a los dos con toda su ira. Está claro que fue un crimen homófobo, lo que no lo está tanto es si solo fue homofobia, si no también racismo y xenofobia.
El segundo caso sucedió en Sudáfrica, en abril del año pasado, Eudy Simelane apareció asesinada en un parque en Kwa Thema, cercano a Johannesburgo. Una de las estrellas del equipo de fútbol femenino Banyana Banyana, conocida además de por su calidad futbolística por su activismo por la igualdad y por ser una de las primeras mujeres en vivir abiertamente su sexualidad, por su lesbianismo. Simelane fue brutalmente violada por un grupo de hombres antes de asesinarla de 25 puñaladas en la cara, el pecho y las piernas. Desde entonces se ha desatado en el país una oleada de asesinatos, de violaciones contra las mujeres lesbianas, a lo que sus agresores llaman "violaciones correctivas", para tratar de corregir su sexualidad. Una media de diez mujeres por semana sufren estas violaciones que llaman curativas y que no son otra cosa que el rechazo hacia ellas, que ven en las lesbianas una seria amenaza contra los hombres, contra el machismo. Es lamentable que los asesinos y violadores queden impunes ante las autoridades que no reconocen estos tipos de delitos como discriminatorios, que de cada 25 violadores 24 quedan libres de castigo. En cambio, una mujer que roba una barra de pan para alimentar a sus hijos queda arrestada y recluida en la cárcel.













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jueves, 12 de marzo de 2009

Che, del mito y la liberación de los pueblos latinoamericanos

A veces el subconsciente nos traiciona. He buscado por todos lados una foto que ahora ya la doy por imaginada, por inexistente, pero que forma parte de la imaginación popular. No sé por qué motivo o razón buscaba una imagen trucada del Che, a lo Jesucristo, quizás porque el subconsciente los relacione, los mezcle y los sitúe en el mismo bando, en el de la rebeldía, el inconformismo y en el de la lucha en favor de los más pobres. Siempre tuve la sensación de haber visto un póster del che como si de Cristo se tratara y aunque no he conseguido dar con él me niego en rotundo a aceptar que es fruto de mi imaginación, no obstante tengo que admitir que, siendo agnóstico y sin creer en la violencia, soy simpatizante de los dos mitos, siempre estoy de su parte cuando se trata de apoyar su causa. Al fin y al cabo los dos personajes han sido y serán por mucho tiempo emblema por la liberación de los pueblos latino americanos.
Para muchos hablar de la iglesia católica en Latinoamérica es hablar de las dictaduras, que siempre tuvieron el apoyo del Vaticano en detrimento de los perseguidos y oprimidos, de los pobres y los débiles. Pero no voy a entrar en ningún tipo de catalogaciones sobre la iglesia, para mí hace mucho tiempo que dejó de merecer el mínimo respeto, otra cosa son los creyentes, los feligreses y los que en el nombre de Cristo dan sus vidas a cambio de la simple satisfacción de ver como sus aportaciones humanitarias no son en vano ni caen en saco roto, todo lo contrario, la dedicación a luchar contra la pobreza y por la dignidad del ser humano bien merecen todos los reconocimientos sociales. Quizás el hecho de que mi imaginación proponga la existencia de esa posible imagen trucada o superpuesta sea por la finalidad que los dos personajes históricos comparten, aunque de distinta manera y distintas armas. Armamentos que hasta el momento no resultaron todo lo fructíferos que sus portadores pretendían, ni la palabra ha conseguido erradicar la pobreza y las injusticias en el mundo, ni la beligerancia uniformada de guerrilleros tampoco.

Sin duda alguna la figura del Che Guevara propició en el continente sudamericano el resurgir de la lucha por la eterna causa que como un estigma acarrean los pueblos latino americanos desde la llegada de los colonizadores, la de la liberación, aunque si nos adentramos en la historia del continente, anterior a la invasión europea, encontraremos datos suficientes de como algunos pueblos fueron oprimidos por otros. El continente americano nunca tuvo la convicción de formar parte de un mismo pueblo, ni siquiera cuando los invasores españoles los unió por un mismo vínculo, el del idioma. Sin embargo, tal vez el peor enemigo que tiene la unificación como un solo pueblo sea la enorme extensión que por muchas fronteras que se derrumben siempre deja mucha distancia entre cultura y cultura. Este razonamiento es muy probable que provoque reacciones encontradas, contrarias a lo que pienso, y como ejemplo me pongan a los Estados Unidos, donde la extensión también es significativa y sin embargo en todos los rincones ondea la misma bandera y son gobernados por el mismo gabinete. Pero este ejemplo no sería valido para mi planteamiento, existe una diferencia con mayúscula que impide comparar los dos ejemplos, nada tiene que ver un país joven, sin historia ni arraigos culturales, como era norte América en la época de la unión, con unos países cuya pretensión era la independencia del bloque al que pertenecían. También es verdad que la finalidad no era otra que la de conseguir la libertad y si esto tenía que pasar por fracturar la unión se fracturaba y punto.

De todas maneras cada tiempo tiene sus ventajas para esto de la unificación de los pueblos latino americanos, sin duda una utopía, pero el sueño de Bolívar no tiene por que ser el único camino para erradicar la pobreza y liberar a los ciudadanos de las cadenas que los esclavizan a ella, el hambre, el analfabetismo, los derechos del ser humano... Por encima de esta realidad soñada está lo práctico, las buenas intenciones, la de los gobernantes, que no necesitan derribar fronteras para que la unión y la solidaridad entre los países latinoamericanos sea un hecho. Este es el verdadero contenido del deseo bolivariano, el de que todos se sientan como hermanos, hijos de un mismo pueblo, pero para ello los que tienen la última palabra son los gobernantes, que lejos de buscar y alimentar este sueño parece que se obsesionan con lo contrario, se preocupan de alimentar sus intereses personales por encima de los generales, cubriendo sus verdaderas intenciones con un tupido velo estampado de populismo y verborrea barata, gritando a los cuatro vientos lo que los ciudadanos quieren oír mientras sus políticas encarrilan otros causes bien distintos, entre la corrupción y el recorte de libertades.

No sé que pensaría Ernesto Guevara de la realidad de hoy en Latinoamérica, es complejo adivinarlo si nos atenemos a lo que pretendía, a lo que buscaba con su lucha. Es evidente que los tiempos han cambiado, han evolucionado, y nada tiene que ver la situación actual con la de entonces, no por eso el guerrillero argentino se identificaría con esta realidad, por mucho que las dictaduras de derechas hayan desaparecido del mapa pues la verdadera liberación pasa por beneficiar a todos los ciudadanos, independientemente de su ideología, solo de esta manera el mito se mantendría en pie, de lo contrario se desmoronaría por su propio peso, pasaría de ser guerrillero libertador a guerrillero dictador. Este es el caso de Fidel Castro, y me cuesta creer que el argentino se traicionara a sí mismo, que pasara de liberar a oprimir a parte de ese pueblo que defendía. Como es el caso de los nuevos lideres de izquierdas que tienen como ejemplo al Che, entre otros, de populismo fácil y de pretensiones dictatoriales, Hugo Chavez, Evo Morales, Daniel Ortega, el propio Fidel. Las revoluciones han caído en el fracaso y una sola causa lo ha propiciado, la falta de integridad, la falta de buenas intenciones, han valido más las ansias imperialistas que el sufrimiento de los pueblos, que no han menguado por muchos discursos populistas.
No obstante la muerte del guerrillero no fue en vano, ha sido mucho más valioso su concurso que la de otros que le acompañaron. Sin duda su muerte nos lo dejó integro, honrado, todo lo contrario que a su coetáneo o contemporáneo, que el tiempo lo ha desenmascarado para mostrárnoslos como usurpador de libertades venido a primogénito de dinastía hereditaria. Sin duda la aportación del Che es superior a cuantos lucharon por los derechos de los pobres y oprimidos de Latinoamérica, comparable en todo caso a Cristo y a los defensores de la teología de la liberación, que ninguno de los dos consiguieron sus pretensiones pero que a cambio nos regalaron la fe en la posibilidad de que un mundo más justo es posible. La esperanza de que esta bola no para de crecer para que la dignidad llegue a todos los rincones de Latinoamérica, sin importar su condición ni pensamiento, pues todos son hijos del mismo pueblo, de la patria de Bolivar.








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viernes, 6 de marzo de 2009

...ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar.


Hace varios días llegó a mi dirección electrónica un correo de Amnistía Internacional, suelen llegar de vez en cuando por distintos motivos, en ocasiones su contenido es solo información sobre acontecimientos o problemas sociales, casi siempre fuera de nuestras fronteras; en otras buscan apoyos para luchar contra la injusticia; también solicitando aportaciones económicas para su financiación, y en todos los casos que se presentan intento colaborar en la medida que me sea posible. Me parece que nuestro auxilio, nuestra firma, a favor de las causas perdidas que se extienden por todo el mundo, siempre en mayor porcentaje de lo que pensamos, en la mayoría de las veces es el único apoyo que reciben en muchos países donde los derechos humanos no dejan de ser una utopía, un sueño incansable, para las mujeres, para los menores, los presos políticos, los condenados, refugiados, desplazados... la única esperanza para muchas personas en situación extrema es que nuestra voz se haga notar en los países desarrollados, para que la presión de nuestras sociedades influya en determinaciones que llevan acabo los gobiernos dictatoriales, donde las leyes que se aplican no respetan el mínimo de los derechos de las personas en ninguno de sus conceptos.
Este último correo contenía un informe sobre Darfur, el enésimo, con un titular desesperado. "¿Cuando nos van a proteger?", de esta manera encabeza Amnistía Internacional el informe que no tiene desperdicio, nada recomendable para los que piensan que bastante tienen con sus problemas, pero en todo caso aconsejable para los que no quieren escurrir el bulto y mirar para otro lado, que se sientan comprometidos con los que sufren las injusticias en cualquier parte del mundo. Como digo, el informe es desolador, un infierno para todos los desplazados, un lugar de violencia y pavorosa inseguridad, donde cualquiera puede conseguir un arma, donde la población se encuentra inmersa en una espiral de ataques armados cada vez más complicada. Las fuerzas paramilitares armadas por el gobierno sudanés son cada vez más fuertes, mientras surgen nuevos grupos armados en la oposición. De igual modo, a menudo, se producen combates entre grupos y etnias que antes formaban parte del mismo bando, no obstante hay algo que no ha cambiado, es la población civil la que sigue pagando las consecuencias.
Irremediablemente cada vez que leo alguna noticia de este tipo, relacionada con guerras, desplazados, refugiados... me viene al pensamiento, que no a la memoria por no haberla vivido, todo cuanto sucedió en la contienda última que nos enfrentó a las dos Españas. Son escenas de la desolación, del hambre, la miseria, de la población civil. Víctimas de las injusticias que en toda guerra surgen como la mala hierba, a manos de desalmados que aprovechan la situación para llevar acabo su crueldad contra los más débiles. En esta ocasión fue Antonio Machado quien se situó frente a mi pensamiento. Tal vez por lo reciente de la conmemoración, de los 70 años desde su muerte. Machado es un ejemplo, de los más representativos, entre los desplazados de la guerra española, eran otros tiempos, otras condiciones, pero cuando la guerra se adueña de la situación no distingue de lugares y tiempos, es el mismo horror, calcado a cualquier enfrentamiento violento de estas características. Injustamente uno recuerda al poeta y con él al hombre, pero fueron miles, millones, de víctimas anónimas las que pasaron desapercibidas y que como tales nadie las recuerda, nadie se compadece de lo que les tocó vivir, nadie le llevará flores a su tumba en su conmemoración, es más, ni siquiera tendrán sobre la sepultura una lapida que los recuerde y que atestigüen que una vez, y hace mucho tiempo, sufrieron, amaron y lucharon por la patria que dejaron atrás para nunca más volverla a pisar.
El recuerdo de Antonio Machado me trajo a la memoria mis años de colegio, en primaria, buscaba por esos años mi primer contacto con la obra del poeta, que no del personaje porque en ese tiempo continuaba siendo tabú todo lo relativo a la república y sus defensores. La duda me llevó a buscar entre los libros que aún conservo de aquella época, libro de lectura donde se recogía todo lo relacionado a poetas y escritores. En él encontré un solo poema y una escueta reseña sobre su autor, uno de los más conocidos y por su contenido el más aceptado por el franquismo, no olvidemos que Antonio Machado era de izquierdas, republicano, pero también católico y La Saeta era lo único digerible para el régimen franquista. Pero las páginas de ese libro guardaban una sorpresa añadida, una fotografía del colegio, de octubre del 71 según reza en la pizarra que sirve de fondo, con todos los alumnos como si de un equipo de fútbol se tratara, recuerdo ese día con todo detalle, como nos retrató el profesor, D. Víctor Luís Sanz Consuegra, del que guardo un grato recuerdo. Fue inevitable, lo volví a leer y al hacerlo recordé que las dudas siempre me acorralaban cuando mencionaba "al Jesús que anduvo en la mar", por aquél entonces me imaginaba a un Jesús marinero, no fue hasta algunos años más adelante, en la adolescencia, cuando una amiga, Ángela Ventosa, me comentó que para Machado la mar era la muerte, detalle que ella descubrió cuando realizó un trabajo sobre el poeta en el instituto.
Pero si alguien me hizo fijarme en Antonio Machado y su poesía ese fue Juan Manuel Serrat, sin duda la banda sonora de los progres, y de los no tanto, de varias generaciones de españoles, entre ellas la mía. No acierto a precisar si fue el verano del 73 0 del 74, lo cierto es que aquel verano me olía a mar, aunque vivía en provincia de interior, a barcas de remo, a racimos de uva recién cortados, a helados pregonados por el heladero tirando de su carrito por las calles, a camisa blanca, a cine de verano bajo las estrellas, a jazmín y a "Mediterráneo", cantado por su autor, Serrat. Pasaron algunos años y de nuevo, "el Nano", tomó protagonismo sobre las canciones comerciales que sonaban en las emisoras comerciales, la democracia se consolidaba y el boom de los cantautores parecía remitir en favor de otras canciones más banales, vacías de contenido y con ritmos bailongos. En realidad Juan Manuel Serrat nunca se fue, año tras año nos regalaba un nuevo trabajo, adaptado a los tiempos, y esta laboriosidad tan fructífera hizo que no solo lo olvidáramos si no que provocó que miráramos hacia sus otros trabajos anteriores, en los que por ejemplo yo era demasiado joven, niño, para entender el contenido de sus canciones.
La culpa de que me interesara por los trabajos anteriores del músico, cantante, poeta, catalán, la tuvieron los hermanos Gómez Abellán, José Luís y Antonio, en especial este último. Eran los dueños del Abraixas, uno de los primeros pub en Córdoba y pionero en Ciudad Jardín, el ambiente cultural que allí se respiraba era único por aquellos años en Córdoba y tanto la pintura como la música destacaban por encima de las particularidades del local. Fue ahí cuando descubrí al Machado de Serrat y a interesarme por el cantautor y por los poetas que orquestó, León Felipe, Miguel Hernández, Antonio Machado... Después vino la época que le tocó vivir, las circunstancias que rodearon sus últimos días, lo que la guerra le negó, no solo al hombre si no también al poeta. Pero aunque parece que ya está todo dicho sobre personajes como Antonio Machado, siempre existen algún detalle, algún papel, una anécdota o poema que revolucionan su universo cuando salen a la luz y, para regocijó de todos, los sitúan en la actualidad, haciendo que nuestro interés dirija la mirada a su contenido.
Coincidiendo con la conmemoración de los 70 años de su muerte, el diario El País, publicaba un artículo sobre un cuaderno que escribió José Machado, que era pintor, sobre los últimos días del poeta que murió en Collioure, Francia. En este último viaje iba acompañado, además de por su hermano José, por la mujer de éste, y por su madre, enferma como su hijo Antonio. En él cuenta las penalidades del camino, de las injusticias y del trato recibido, de los desplazados españoles, de la separación de padres e hijos destinados a campos de concentración, de como Corpus Barga, su amigo, que los acompaño en el éxodo y consiguió llegar a Perpigñan, regresó con posibles ayudas para socorrerlos, con su desinteresada ayuda, hasta el punto de llevar en brazos y hasta el hotel a su anciana y enferma madre, hotel que resultó la última morada para los dos, con varios días de diferencia, primero el hijo y después la madre. Fueron enterrados en la tumba de una buena señora, amiga de la dueña del hotel. Cuenta José que algunos días después de su muerte encontró en su gabán un papel arrugado con lo que serían sus últimas palabras escritas, el principio del famoso diálogo de Hamlet: "Ser o no ser". La corrección de una palabra en unos versos ya publicados y lo que fue su último verso, que dice así: "Estos días azules y este sol de la infancia".



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